En los tiempos en los que nos ha tocado vivir, somos más miedosos que nunca, tememos lo desconocido, todo lo tenemos que tener planificado…Tantos factores externos nos condicionan en el día a día, que hemos perdido «la naturalidad» en nuestra manera de actuar. Esta situación nos lleva a contener nuestras emociones y a que cueste más entendernos. Para intentar crear y mantener un entorno de empatía y de apoyo, Tenemos que recordar la importancia de la expresión emocional, ya que es natural y esencial para nuestra estabilidad y crecimiento personal.
Esto nos ha llevado a organizar un pequeño taller con una especialista de «Terapia Psicocorporal» en el que, con la música de fondo, ha participado cada alumno con un familiar adulto. Nos ha servido para, poco a poco, dar rienda suelta al movimiento, al contacto, a las risas, a las miradas… teniendo en cuenta al otro para seguirlo, respetarlo o llevarlo y sin sentirnos observados ni juzgados. Una experiencia vivida muy enriquecedora. Miradnos por una ventanita en la que ponemos unas poquitas fotos.
