A veces creemos que los niños no pueden entender y reflexionar sobre “problemas de mayores”. La mayoría de las veces, nos equivocamos.
Esta vez, los alumnos de sexto de primaria han demostrado la capacidad de reflexionar, analizar e incluso colaborar para reducir la realidad del SINHOGARISMO.
Ahora saben que la vivienda es un derecho que todos merecemos, que tener más o menos recursos, no nos hace peores, sólo nos pone en un lugar difícil.
De la mano del equipo de acción social de Cáritas Diocesana de Getafe que trabajan en proyectos contra el Sinhogarismo, y después de leer la fascinante aventura de “Mi nombre es Skywalker” hemos podido descubrirlo.


