El Reino sigue vivo: un turno se despide y otro comienza la aventura

Hay momentos en los Campas que solo se entienden viviéndolos.

Hoy hemos vuelto a vivir uno de los más bonitos.

Mientras los niños del primer turno recogían sus mochilas para emprender el viaje de vuelta a casa, el campamento comenzaba a llenarse de nuevas caras, nuevos nervios y muchísima ilusión con la llegada de los participantes del segundo turno.

Y, como ya es tradición, el mejor recibimiento no lo dieron los monitores.

Lo dieron los propios niños.

Con las canciones del campamento, sonrisas de oreja a oreja y la emoción de quien sabe que ha vivido algo muy especial, los participantes del primer turno dieron la bienvenida a quienes comienzan ahora su aventura. Un gesto sencillo, pero lleno de significado, que refleja a la perfección lo que queremos que sean nuestros campamentos: una familia que acoge, acompaña y deja siempre la puerta abierta a los que llegan.

Porque el verdadero legado no son las coronas, los castillos o el Trono de Hierro.

El verdadero legado son las personas.

Gracias a todos los niños y niñas del primer turno por regalarnos una semana inolvidable. Esperamos que volváis a casa con la mochila llena de recuerdos, amistades y momentos que os acompañen durante mucho tiempo.

Y a los aventureros del segundo turno… ¡bienvenidos a Poniente!

El Reino ya está preparado para escribiros una nueva historia.