Esta semana iniciamos la aventura del mes de julio con una historia que invita a soñar: “No es una caja»; un cuento que nos recuerda que, con un poco de imaginación, cualquier cosa es posible.
Inspirados por esta maravillosa lectura, nos lanzamos a la aventura de transformar simples cajas de cartón en algo mucho más emocionante: ¡nuestros propios coches! No eran solo cajas… eran autos de carreras, jeeps exploradores, autos voladores y hasta vehículos mágicos.
La creatividad no se detuvo ahí. También exploramos nuevas formas de expresión artística pintando con hielos de colores sobre cartón. Las risas y las caras de asombro al ver cómo el hielo dejaba su rastro de color fueron parte de esos pequeños grandes momentos que hacen que cada día sea especial.
Y esto… ¡solo es el comienzo! Fotos
