PRIMARIA: 3º Trabaja en Emociones por la Convivencia

La actividad realizada hoy en el aula, enmarcada dentro del plan de convivencia y prevención del acoso escolar, ha resultado ser una experiencia muy enriquecedora tanto para el alumnado como para el equipo docente. A través del caso presentado, hemos podido trabajar de manera directa aspectos fundamentales como la identificación de emociones, la importancia de expresarlas adecuadamente y la práctica de la comunicación asertiva como herramienta para afrontar conflictos interpersonales.

Uno de los aspectos más positivos ha sido la implicación del alumnado. Se mostraron participativos y reflexivos ante una situación que, lamentablemente, puede darse en el día a día de cualquier centro educativo. El hecho de partir de un caso cercano, realista y con un contexto que reconocen (una clase, una actividad de grupo, una exclusión social) ha favorecido la empatía hacia Marina y ha generado un interesante debate en torno a los comportamientos de Blanca y Natalia, así como sobre el papel del grupo como testigo y cómplice del acoso relacional.

Durante el trabajo en grupo, los alumnos y alumnas mostraron diferentes maneras de analizar la situación y expresar sus opiniones. Algunas intervenciones revelaron un buen nivel de conciencia emocional y habilidades para proponer respuestas asertivas, mientras que otras demostraron la necesidad de seguir profundizando en cómo gestionar las emociones sin recurrir a la pasividad o la agresividad. Este contraste ha sido especialmente útil, ya que ha permitido que ellos mismos reflexionaran sobre las consecuencias que puede tener una forma u otra de comunicación.

La puesta en común final ha sido muy valiosa. Se han compartido ideas interesantes y diversas formas de ver la situación, lo que ha enriquecido la reflexión colectiva. Además, se ha abierto un espacio para que el alumnado pudiera relacionar lo trabajado con sus propias experiencias, algo fundamental para que el aprendizaje sea realmente significativo.

Como cierre de la sesión, cada alumno y alumna ha completado de forma individual una ficha en la que han analizado sus propias emociones, identificando aquellas que les hacen sentir bien y aquellas que les resultan desagradables, reflexionando también sobre cómo actuar adecuadamente a pesar de lo que sienten. Esta actividad final ha permitido interiorizar lo trabajado desde un plano más personal, favoreciendo el autoconocimiento y aportando un espacio de intimidad emocional que consideramos muy necesario.

Como conclusión, podemos decir que esta actividad ha cumplido con creces sus objetivos: ha promovido la reflexión, la empatía y ha dado herramientas para una mejor convivencia. Consideramos que es una dinámica muy recomendable para seguir aplicando en otros niveles y contextos. A nivel de mejora, sería interesante reforzar el papel de los observadores (el grupo clase) y cómo pueden intervenir de forma positiva ante una situación de exclusión o acoso.