En el marco de la celebración del DÍA DE LA INFANCIA MALTRATADA en la congregación de los Padres Somascos, reflexionamos sobre la importancia de garantizar un entorno seguro y amoroso para cada niño. En este contexto, destacamos la dedicación ejemplar de los Padres Somascos, quienes con devoción y compromiso trabajan incansablemente para brindar apoyo a los niños que han experimentado situaciones de maltrato. Su labor no solo consiste en ofrecer refugio y cuidado físico, sino también en crear un ambiente en el que los pequeños puedan sanar emocionalmente y construir un futuro lleno de esperanza.
Este año, la celebración se viste de un significado especial al conmemorar los 50 años de servicio de los tres primeros españoles sacerdotes somascos: P. Joaquín, P. Varela y P Dorado. Estos religiosos han dedicado su vida al servicio de los pequeños como su fundador San Jerónimo hacía, siendo buenos pastores, faros de compasión y justicia en un mundo a menudo marcado por la adversidad. Su testimonio inspira a generaciones presentes y futuras a seguir el camino de la protección hacia los más vulnerables de nuestra sociedad.
