Esta historia llega a su fin. Un día de celebración donde hemos podido recoger todos los frutos y sonrisas que hemos ido sembrando desde el primer día. Y aún no somos capaces de creernos la lección de compañerismo y ganas de disfrutar que nos han dado los acampados. ¡Qué dos generaciones!
Un Juego de Tronos en el que nos quedamos, sobre todo, con la palabra «juego». La que implica amigos, aventuras, risas y ganas de volver a vernos el año que viene. Porque este campa es así.
Gracias a todos por acompañarnos durante estos días, por vuestras palabras de ánimo y agradecimiento, que nos hacen darnos cuenta de lo importante que es todo esto para niños y monitores.
Comienza un nuevo reinado en Poniente y la Casa Tully no puede estar mejor acompañada.
¡Hasta el año que viene!
