Tras estos meses de cultivo, hay cultivos que han dado fruto y otros a los que no les ha dado tiempo a crecer como para llevarse una pieza. Hemos conseguido patatitas, aunque algunas eran chiquititas, al cogerlas tan pronto. Los niños han disfrutado de lo lindo, cada vez que salían las patatas al cavar con el azadón, y, si eran minúsculas, más, porque gritaban : «patatas bebésssss» . La verdad es que, solamente la emoción con la que bajamos al huerto, ya merece la pena el hacer esta actividad. Siguen creciendo los calabacines, los tomates, las lechugas…Si da tiempo, bajaremos con el alumnado de pequeCas a recoger alguna cosita. Os ponemos las fotos para que disfrutéis con nosotros.
